Voy a contarles algo muy personal.
Hasta hace poco he tenido una relación que he mantenido durante muchos años. Muchísimos. Demasiados. Una relación que, ahora lo sé, no me hacía nada bien. Pero yo me empeñaba en mantenerla. Y además, consideraba de corazón que me hacía bien. ¡¡Qué equivocada estaba!! Esta relación me quitaba espontaneidad, me hacía estar comiéndome la cabeza por mil cosas, me dejaba eternamente insatisfecha: nada de lo que hacía estaba bien, siempre faltaba algo, siempre podía ser mejor. ¡¡Y pueden imaginarse cómo quita eso la energía!!
Dicen que las personas que están en relaciones insanas no se suelen dar cuenta de ello. Supongo que a mí me pasaba así. Considero que una relación sana es aquella en la que tú creces, en la que te encuentras a gusto contigo mismo, en la que la otra parte te acepta y (lo que es más importante) tú te aceptas a tí mismo. Sé que eso es una relación sana. Y por eso ahora, pasado este tiempo, sé que no era sano lo que vivía. ¿Se imaginan hacer una cosa y tener siempre la sensación de "falta algo", "así no", "no lo has hecho bien"? ¿Se imaginan hacer algún plan y que la otra parte te lo eche rápidamente por tierra porque "lo mismo no sale bien", "¿y si te equivocas?", "tú no estás capacitada", "tú no puedes", etc.? Creo que se harán a la idea de lo encorsetada que se puede llegar a vivir así.
Y ahora que me he liberado, ahora que he podido dejar esta relación, me siento mucho más libre. ¡¡Mucho más!! Ahora soy libre para hacer, para sentir, para expresarme, para atreverme, para equivocarme... y sé que equivocarme forma parte del aprendizaje, porque, como decía Jose Luís Martin Descalzo, lo peor es tener "el alma sin estrenar". Mejor estrenar el alma, aunque te equivoques, a tener el alma guardadita en un cajon, dobladita, con miedo a estrenarla, pero sin disfrutarla.
Vaya, estarán pensando que qué suerte he tenido al liberarme de esta pareja. Pues sí, soy afortunada porque me he dado cuenta a tiempo. Ahora disfruto la vida más.
¿Saben? encima esta pareja es algo promiscua, puesto que me consta que tiene más parejas por ahí. De hecho, estoy convencida de que quizá usted, amable lector, también la tenga como pareja. ¡¡Ah!!, ¿que no les he dicho su nombre? se llama Perfeccionismo.
Si descubren que lo tienen como pareja,... librense de él cuanto antes. Serán más libres, más felices... y vivirán más.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Mi ex
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