Este fin de semana hemos conocido un dato que, personalmente, me ha parecido espeluznante: en España cada día se suicidan 10 personas. Uff, léanlo de nuevo, por favor: cada día 10 personas. Inmediatamente mi mente matemática ha pensado “eso significa 3650 personas en un año”. Muchos pueblos de España tienen una población mucho más pequeña. Me parece un dato escalofriante.
El suicidio es un tema demasiado delicado como para no ser yo quien entre, ni mucho menos, a juzgar a las personas que lo hacen. Me generan compasión, ese sentimiento del alma que te lleva a sufrir con el otro a pasar esa pasión con él (con-pasión).
Porque detrás del suicidio está algo que el ser humano necesita en su ser más profundo: la esperanza. En muchas ocasiones la vida se nos presenta oscura, no vemos más allá, nos sentimos con un enorme peso sobre nuestros hombros y las palabras de aliento hace tiempo que han dejado de sonar en nuestro interior. Incluso nos sentimos solos y abandonados en nuestra existencia. Los místicos lo expresaban con una expresión preciosa: “la noche oscura del alma”.
Sin embargo, el ser humano tiene una capacidad innata, casi diría que de supervivencia: la capacidad de imaginar que es posible la mejora, que es posible que la vida venga mejor, que puedo hacer cosas para luchar y lograr cambiar este presente. En esa capacidad está incluida la Imaginación, que me permite crear el futuro que quiero vivir.
El problema viene cuando perdemos esa capacidad de supervivencia. Cuando la imaginación la usamos (¡¡siempre la usamos), pero para imaginar un futuro más negro aún, cuando lo que creemos que viene por delante es peor que lo que estamos viviendo ahora.
Fíjense bien lo que he dicho: siempre usamos la imaginación. Siempre que pensamos en el futuro estamos imaginando. El futuro en sí no existe. Lo imaginamos. Y de cómo lo imaginemos va a depender mucho la calidad del presente que vivamos ahora. Podemos usar la imaginación para pensar en un futuro lleno de problemas (mis asiduos lectores ya me han oído decir en varias ocasiones una expresión que me gusta mucho: lo que yo llamo sufrir por hipótesis) y podemos usar la imaginación para pensar un futuro mejor, para crear, para dar los pasos necesarios hacia donde quiero estar. Porque cuando usamos la imaginación de esta manera, siempre aparece de la mano de la Esperanza. ¡¡Qué humanas son ambas!! (ambas cualidades sólo las tiene el ser humano)
Por favor, aprovechen esta cualidad tan humana que es la imaginación para bien suyo. Por favor, si están pasando por momento de dificultad, de noche oscura, de desánimo y desesperanza, ELIJAN optar por pensamientos que “inventen” un futuro mejor. A fin de cuentas siempre será inventado, porque el futuro no lo conocemos.
Jose Luis Martín Descalzo, escritor a quien considero uno de los padres de mi alma, escribía en un artículo de ABC hace muchos años: “porque… ¿quién es el que en pleno verano elije ir por la acera del sol, pudiendo ir por la acera de la sombrita o quién es el que cuando arrecia el gélido viento de invierno no prefiere ir por la acera soleada?”
Por favor, si están pasando por malos momentos… elijan ir por la acera soleada. Y pongan las medidas necesarias para dar pasos para salir de esa situación, nunca, nunca, tiren la toalla. Y si es necesario pedir ayuda, háganlo, por favor. La vida es algo demasiado bello como para abandonar este camino tan precioso.
Y si tienen al lado a personas desesperanzadas… ¡¡estén siempre dispuestos a dar razón de su esperanza!! Entre todos podemos devolver la alegría y la esperanza a tantas personas que caminan a nuestro lado. Y así cifras como esta, tan escalofriantes, dejaran de enfriar nuestro corazón.
lunes, 13 de diciembre de 2010
La Acera Soleada
Etiquetas:
Alegría,
Esperanza,
Futuro,
Imaginación,
Noche Oscura,
Suicidio
| Reacciones: |
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
.jpg)
Hola Elida :D.
ResponderSuprimirJo, me ha gustado mucho esta entrada y en el fondo me ha ayudado con ciertas cosillas. La verdad que lo que dice Martín Descalzo me parece de lo más esperanzador.
Yo querría añadir otra frase que oí en una Película: " La noche es más oscura justo antes del amanecer".
Un saludo!
Por cierto soy Carlos