miércoles, 9 de marzo de 2011

Persona sí, emociones no

Este fin de semana pasado he estado de relax con mi maridito y mi hijo en una ciudad del centro de España. Y me ha llamado la atención una cosa que no se ve todos los días. Cuando sobre las cinco de la tarde ibamos a dejar el hotel (un hotel muy cuidado, de 4 estrellas), vimos a los empleados cambiando casi toda la decoración: los cuadros, las cortinas, poniendo paneles... Nos sorprendió mucho y les preguntamos que qué estaban haciendo. Nos contaron que el Domingo por la tarde el hotel cambia de función y se convierte en Escuela. "¿Escuela?-preguntamos extrañados nosotros-¿de hostelería?" (parecía lo más lógico, ¿no?). "No, escuela de Management de una gran entidad bancaria". ¡¡Vaya!! ¡¡Qué sorpresa!! Resulta que entre semana el hotel se convierte en la sede de la Escuela de Management de la entidad, y allí van muchos de sus grandes directivos a formarse en temas de liderazgo, equipos, management, etc.

Y quiero compartir una cosa que me llamó la atención sobremanera. En el cambio de decoración estaba cuidado hasta el más mínimo detalle. Tanto que, en los sofás, habían puesto cojines con los colores de la entidad y con palabras como: CONFIANZA, ENTUSIASMO, ILUSIÓN, CREER, CORAJE, etc.

Y me hizo pensar mucho. Mirad. Cada día constato que en las empresas está como mal visto hablar de emociones. Esta mucho más reconocido hablar de Liderar, hablar de Gestion, hablar de motivar, etc. Ya (¡¡por fin!!) se ha aceptado que el verdadero crecimiento pasa por la persona (incluso el crecimiento en números, en el balance final de resultados). Bien, eso ya está aceptado por, casi, todas las empresas. Pero aún se resisten a entrar en el mundo de las emociones, en el mundo de los sentimientos. Y, por tanto, tienen más "éxito" los programas que "venden" ese aspecto como más... ¿cómo lo llamaría? Más de Varonil, de fuerte, de "venga, que lo que vamos a enseñarte es a liderar a tu gente".

Craso error, creedme. ¡¡¡Qué diferentes son aquellos programas que se atreven a abordar a la persona en su total, es decir, incluyendo sus emociones!! Porque, a fin de cuentas, ¿quién tiene confianza? Quién ha sabido vencer sus miedos. Y para ello ha tenido que detectarlos y afrontarlos. ¿Quién tiene ILUSIÓN? Quien ha sabido definir bien qué es lo que le moviliza y ha sabido poner esas emociones en marcha. Quien sabe acoger, por ejemplo, su parte más "juvenil", más de niño y sabe poner juego, aventura, reto, etc. en sus tareas.

Por eso considero tan importante que los profesionales que trabajamos con la persona y en la persona, divulguemos este mensaje. Mientras no se trabaje a la persona en su global, mientras no se aborden también sus emociones, sus sueños, sus aspiraciones... no sabrá dar lo mejor de sí.

Un ejemplo (real, de un cliente mío): un empresario que quería motivar a su gente. Y no lo estaba consiguiendo, más bien al contrario, los suyos cada vez le tenían más miedo. En el proceso de Coaching tomó conciencia de que realmente estaba tratándoles de forma muy dura, sin tener en cuenta sus sentimientos (por ejemplo, si tenía que llamar la atención a alguien, en lugar de hacerlo a esa persona en concreto y en privado, como más tarde descubrió que lo quería hacer, lo hacía echando la bronca a todo el equipo). Tomó conciencia de que realmente él estaba actuando movido por una inseguridad suya, que le hacía pensar que en privado él no sabía expresarse bien. Por eso, aunque fuera con nefastos resultados, lo hacía todo en público y en grupo. Cuando detectó ese miedo, sacó todo su arsenal de recursos: su sentido del humor, su sencillez, su capacidad de sentarse antes y pensar lo que quería decir, etc. ¡¡¡Cosas todas que tenía dentro y que no estaba usando!! Y cuando empezó a poner en acción todo eso... ¡¡su equipo comenzó a funcionar a las mil maravillas!! ¡¡Y él había ido, como mínimo a 3 cursos sobre liderazgo!!

Ya lo decía en el anterior post. Creo en el Cambio de Dentro a Fuera. Y eso vale también para las empresas. Y ese cambio pasa, inexorablemente, por trabajar CON la persona y EN la persona.

Por eso esta entidad bancaria en sus cojines ponía cosas como Confianza, Ilusión, Coraje, etc. Ahora sólo espero que realmente en esa escuela se forme a los directivos en como trabajarlas desde dentro, generando cambios en ellos para que puedan generar luego cambios en su gente. ¿Quieres mejoras en tu empresa? Atrévete a explorar el mundo de las emociones, de los valores, de los sueños, ...y atrévete a ponerle nombre y a trabajar con ellas. ¡¡Los resultados vendrán sólos!

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