martes, 8 de marzo de 2011

Victimas S.A.

Cada día me encuentro con más personas que están deseando crecer en todos los aspectos: profesional, en su ocio, en sus relaciones, en sus objetivos, etc. Cada vez son más las personas que se plantean cómo están viviendo su vida y cómo les gustaría vivirla realmente. Sí, definitivamente cada vez son más las personas que se cuestionan su vida y que sueñan una vida mejor. Personas que buscan ese crecimiento personal como palanca para crear la vida que desean vivir. Muchos de los seguidores de este blog que ahora mismo estáis leyendo este post seguro que estaréis en este grupo. ¡¡Es, afortunadamente, cada vez más numeroso!!

Sin embargo, cada vez estoy más convencida de que, dentro de este grupo, hay dos tipos de personas: las que sueñan y hacen algo, y las que… se quedan en soñar y no hacen nada. ¡¡Y lamentablemente creo que estas últimas son, a día de hoy, más numerosas!!

Estos días estoy “topándome” en diferentes circunstancias con un obstaculizador del crecimiento personal: el victimismo. “Es que mira lo que me pasó…”, “es que mis padres…”, “es que tuve un jefe…”, “es que los empleados que tengo…”, “si hubiera…”, “es que…” Me encuentro con demasiada frecuencia personas que se centran en mirar cosas del pasado o del presente, anclándose a ellas y justificándose en ellas para frenar su avance. Personas que piensan que las cosas les irían de otra manera si tuvieran un trabajo diferente, o si tuvieran otro jefe, o si tuvieran un novio, o si sus padres hubieran sido de otra manera, o si su compañero de trabajo no le hubiera hecho no se qué, o si mis hijos fueran, o si hubiera tenido hijos, o si me hubiera decidido a hacer esa estancia en el extranjero, o si… ¡Ay, Élida, si eso hubiera sido de otra manera, yo sería diferente!!!

También me encuentro con personas (muchos de mis clientes actuales, por ejemplo), que luchan por salir de esa manera de pensar. ¡¡Y qué grandiosa es la persona cuando se pone en marcha para tomar el control de su propia vida!!

¿Sabéis? Miro a esas personas “victimistas” con mucha ternura. Creo que, sin darse cuenta, están permitiendo que esas cosas (justo aquellas que desearían que no fueran así) sean las que gobiernen y dirijan sus vidas. ¡¡Aquello que más les gustaría evitar es justo lo que ponen como eje de sus vidas!!

Personalmente tengo una manera totalmente diferente de ver las cosas. Nadie se libra de que en su vida haya algo que no sea “de color de rosa”. Todos pasamos por esos momentos de dolor, de no ser como me gustaría, de personas que nos hacen daño. Todos (os invito a releer mi post “Los tres pelos del hombre feliz”). Todos. Nadie se libra. Nadie puede decir “mi vida no ha tenido ni un solo contratiempo, no ha habido nada que me haya hecho daño”. Nadie. Pero os decía que yo tengo otra manera de ver las cosas. Cuando algo de mi vida no es como a mí me gusta, o cuando algo de lo que me ha pasado es doloroso o no le encuentro mucho sentido, en lugar de quedarme en el victimismo o en el “lloriqueo” de mirar mi corazoncito, me pregunto: ¿qué puedo aprender de esta situación? ¿qué me está queriendo enseñar esta situación? ¿qué aspectos de mí no estoy sacando a relucir en esta situación que me permitirían vivirla con mucha más plenitud? ¿qué valores no estás poniendo en marcha? ¿qué cosas puedes cambiar tú en ti (tú en ti, Élida, en lugar de esperar que sea el otro el que cambie)?

Sabéis que creo en el cambio de Dentro a fuera. Y el victimismo está en esperar que cambie fuera para luego cambiar dentro. Cambiar de dentro a fuera es el primer paso para tener la actitud proactiva de construir tú tu propia vida, con las cartas que te han dado en esa mano.
El Victimismo genera personas que se sientan en el camino y ven la vida pasar, suspirando. “Ay!!, si me hubiera pasado…” (post “¿Carece de problemas? Lotería de la vida”). Por el contrario, las personas que usan todo para aprender y para sacar lo mejor de ellas mismas deciden andar el camino, vivir la vida, vivir SU vida. Con los elementos que tienen, dando lo mejor de sí y poniendo en marcha todo su potencial.

Todo menos ver pasar la vida. Todo menos llegar al final de nuestras vidas y, al mirar la vista atrás, descubrir que no he andado el camino por esperar a que cambiara no se qué cosa… y descubrir que ya es demasiado tarde.

Además, fijaos un momento: cuando uno es capaz de salir adelante en una situación difícil, cuando uno logra dar lo mejor de sí en un momento de dificultad (ante un jefe que me trató mal, ante una discusión con una persona, ante un momento de duda o de tristeza, etc.), cuando uno sale de esa situación habiendo sido quien quería ser… Siempre, siempre, sale más crecido, más fuerte, con más músculo y con más fuerza. Esos momentos realmente son los que nos hacen ser la persona que queremos ser.

Os invito hoy a reflexionar:

+ ¿cuáles son esas cosas, circunstancias o personas que me gustaría que fueran diferentes?

+ ¿en qué me estoy centrando, en que cambien ellas o en hacer algo yo?

+ si mi respuesta es “en que cambien ellas”, ¿a dónde me conduce eso?

+ si mi respuesta es: “en hacer algo yo”, ¿qué estoy haciendo? ¿qué puedo hacer? ¿qué capacidades, qué actitudes, qué valores puedo poner en marcha?

+ ¿qué puedo aprender de esta situación? ¿para qué me puede servir?

+ cuando dentro de 5 años mire esta situación, ¿cómo quiero haberla vivido?

Elegir cuidadosamente vuestras respuestas. Porque lo que os digáis es lo que haréis. Y una vez elegidas vuestras respuestas, ¡¡poneos en acción!! Y estaréis saliendo del grupo de los Victimistas-soñadores-“me hubiera gustado pero no pude…”, para entrar en el grupo de los “a pesar de las adversidades y gracias a ellas, yo ahora soy...” ¡¡Y seréis mucho más felices!!

2 comentarios:

  1. Vaya, vaya. Justo esas preguntas eran las que llevaba tiempo buscando. Una vez más tu post me viene como anillo al dedo y me anima a cambiar.
    Un abrazo.
    Carlos

    ResponderSuprimir
  2. Me alegra mucho que te haya ayudado, Carlos.

    Una cosa, un matiz... No tienes que cambiar. ¡¡Tienes dentro mucha grandeza!! ¿qué tal si en vez de usar la palabra "Cambiar", que a veces nos frena, usas la palabra "MEJORAR"? A veces un pequeño cambio de palabra es un gran impulso en nuestro crecimiento.

    Besos!!

    ResponderSuprimir