domingo, 31 de julio de 2011

Mirando atrás... merecido descanso.

Por fin llegan las vacaciones. No sé vosotros, pero para mí este año ha sido un año de numerosos proyectos, intensos, preciosos, retadores. Numerosos clientes que me han dado el gozo de acostarme todas las noches con la enorme satisfacción de contemplar la grandeza del ser humano. A veces me acostaba con la sensación agridulce de quien está viendo a su compañero de camino sufrir para sacar lo mejor de sí mismo, lo cual te genera un poco de dolor, y a la vez te genera una alegría inmensa, porque sabes que, cual parto, luego dará a luz una criatura nueva, plena, preciosa, grande. Como esa bellota que al germinar da un precioso y grandioso roble (Withmore). Agradezco a mis clientes (ellos saben quienes son y yo por respeto a su confidencialidad no pongo sus nombres) todo lo que me han permitido vivir a su lado, siendo testigo privilegiado de su transformación.

Han sido también numerosos proyectos de formación: en el curso de Coaching que dirijo en Zaragoza, con Kuhnel Estudios Superiores, donde los alumnos han pasado, cual metamorfosis de una oruga, a brillar y a sacar la Mariposa que llevaban dentro. En las formaciones que he impartido en la universidad Politécnica (formación en habilidades directivas, en Gestión del tiempo,...); en la Universidad Villanueva de la Complutense, en COANCO (Málaga), en numerosas empresas en las que he impartido formación y Coaching, de las que tampoco pongo nombres, pero que me han dado multitud de satisfacción. Día a día contemplo la magia de profesionales tomando conciencia de otra forma de hacer las cosas, de relacionarse con los demás, de sacar lo mejor de ellos mismos.

También este curso me siento muy orgullosa en especial de una colaboración: Pilar Jericó y Sara Ferreras, a quienes admiro profundamente en todos los aspectos (como personas y como profesionales), me han dado el gozo y el privilegio de pedirme que participe en varios proyectos preciosos e interesantísimos de Be-Up, para realizar cambios de cultura de verdadera TRANSFORMACIÓN. Y ha sido un verdadero placer, en estos meses, a pesar del duro trabajo (porque ha llevado mucho tiempo y mucha dedicación) ser testigo y facilitadora del cambio profundo en directivos de altísimo nivel. ¿Sabéis? esos proyectos me encantan, porque conectan con mi parte más transcendental, con mi misión (Covey), sabiendo que si ayudo a generar cambios en la cúpula de la mayor entidad financiera española estoy ayudando a generar cambios en la sociedad. Si un directivo de altísimo nivel aprende a escuchar, a sacar lo mejor de sí mismo en el Liderazgo Emocional (Goleman, Boyatzis), a liderar desde el No-Miedo (Jericó), a crear otra cultura de trabajo... eso redundará en beneficio de todas las demás capas de la sociedad. No sé cuánto tardará en notarse el efecto, pero es como una lluvia fina, que va mojando y al final empapa.

Ahora llega el descanso estival. Confieso que me llevo algo de trabajo en la maleta, que me llevo libros para seguir creando productos que ayuden a ese cambio Transformacional con el que vibro. Confieso que quiero parar una semana completa, desconectar y centrarme en mis dos hombres y hacer lo que más me gusta: amar y recibir amor. Confieso que necesito un descanso. Y confieso que, al mismo tiempo, mi ser sigue en pleno rendimiento.

Montaré en bici, jugaré, "haré el tonto" con mi marido y mi hijo, chapotearé con él en la bañera, pasearé con mi marido, haré senderismo, meditaré y rezaré, me tomaré helados, reiré, visitaré lugares nuevos, descubriré vacas, caballos, árboles y flores con los ojos de un niño de 17 meses, me bañaré en el mar y en la piscina. Haré pompas de jabón, cocinaré con mi marido, charlaré con mi madre y mi padre. Haré todo aquello que me permita sacar el ser pleno que tengo dentro y recibir al ser pleno de los que me rodean.

Cuando llegue Septiembre me esperan nuevos proyectos. Nuevas colaboraciones con Jericó y Ferreras, ilusionantes y grandiosas. Una novedad que me enorgullece: el curso de Experto en Coaching que imparto en Zaragoza, este año se dará también en Madrid, con la universidad Villanueva. Nuevos clientes, nuevos programas, nuevas formaciones, nuevos talleres. Ya os contaré.

Ahora os quiero desear un Feliz Verano. Y me permito daros un consejo: AMAD mucho. Sacar lo mejor de vosotros y despojáos de aquello que os separa de ser vuestro YO más genuino: el que ama y el que vive alineado con sus valores. Así os aseguráreis el ser muy felices este verano.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada